Es uno de los padecimientos que tiene una mayor prevalencia: se considera que del 10 al 20% de los adultos presentan síntomas depresivos y que del 2 al 5 % de la población general sufre depresiones con síntomas clínicamente significativos.
Sin embargo, son muy pocas las personas con depresión que deciden pedir ayuda a los profesionales. Esto ocurre, la mayoría de las veces, porque piensan que: pueden resolver sus problemas ellos solos, una "mala racha" la tiene cualquiera, etc.
Muchas veces, ni siquiera saben que tienen un problema y permiten que se oculte detrás de síntomas orgánicos como dolores de cabeza, decaimiento, trastornos digestivos, etc.