Esta respuesta emocional produce una serie de cambios bruscos en el funcionamiento del organismo que tienen como fin prepararlo para afrontar ese peligro mediante las respuestas de lucha, huida o paralización...
Cuando la ansiedad se produce ante estímulos que no suponen ningún tipo de peligro y dicha ansiedad y las conductas de evitación asociadas provocan un malestar en la persona y/o dificultades para un funcionamiento normal, nos encontramos ante los llamados trastornos de ansiedad.